|
Mariano Rajoy, líder del Partido Popular, ha hecho pública su política de reforma fiscal. Ésta se centra principalmente en dos aspectos, en primer lugar, una disminución de las escalas impositivas, y, en segundo lugar, una exención impositiva para los ciudadanos que perciban rentas bajas. Y, por su parte, el Gobierno opta por llevar a cabo otra reforma fiscal, no muy distinta a la ofrecida por la oposición.
Desde hace no más de dos meses, vengo advirtiendo del peligro que entraña el “juego fiscal”, una herramienta que usada de mala manera puede acarrear complicaciones, tanto desde el punto de vista de falta de financiación como de ineficacia de la actividad pública. Con esto no quiero decir que una bajada de los porcentajes de tributación, así como una reforma de la escala impositiva, o cuantas otras alternativas, sea algo perjudicial para, no solo el Estado, sino también para el ciudadano de a pie. Es lógico pensar que una menor cuota impositiva deja más renta neta en el bolsillo del contribuyente para gastarlo a su libre arbitrio. El problema surge cuando los partidos políticos, (refiriéndome a todos, porque no hay ninguno que se salve) utilizan, como ya he dicho anteriormente, la herramienta fiscal para ganar más votos electorales. Me llama mucho la atención ver como los líderes políticos anuncian estas rebajas, pero en ningún momento explican como puede afectar esto a la hora de financiar toda la actividad pública, o incluso, si ésta seguirá cubriendo las necesidades requeridas y de forma eficaz. Y en caso de anunciarlo, cómo no, la respuesta siempre es positiva. Me centro en la reforma de Rajoy porque es la última de la que he tenido conocimiento. Mariano Rajoy propone reducir la tarifa impositiva de 4 escalones a 3, siendo los tipos del 20, 30 y 40% (en la ley actual 24, 28, 37 y 43%). Si seguimos con esta tendencia, llegaremos a un punto en el que solamente tendremos un solo tipo de tributación, y por tanto, ello daría lugar a una reducción de la progresividad, es decir, más que una tarifa progresiva, estaríamos ante una tarifa proporcional. Por tanto, primera conclusión, la propuesta de Rajoy pierde progresividad con respecto la tarifa actual. En segundo lugar, el líder de la oposición, afirma que los contribuyentes con ingresos iguales o inferiores a dieciséis mil euros no pagarán impuestos. Pero este aspecto no ha quedado bien claro, y de ahí que un político deba hablar con propiedad. O de lo contrario podríamos pensar que, si un ciudadano que gana 16.000 euros no paga impuestos, pero un ciudadano que gana 16.001 euros, según la tarifa de Rajoy, pagaría 3.200 euros aproximadamente en concepto de impuestos. Por tanto, vemos que la renta neta del primer individuo es superior a la del segundo (12.800 euros), y eso que el primero obtiene menos rentas que el segundo. Es una estrategia para ganar adeptos. Realmente, ésta última medida lo que pretende es que ningún contribuyente pague por sus primeros dieciséis mil euros. Otro aspecto que debería dejar claro un político es si estas medidas afectan únicamente a las rentas que se perciben por el trabajo personal o, por el contrario, por todas las rentas (del trabajo y del capital). Personalmente, pienso que todos los ciudadanos deberían tributar por el mismo tipo con respecto a las rentas del capital, distinguiendo a su vez entre las diversas fuentes de las rentas del capital; mientras que para las rentas del trabajo personal, optaría por hacer una escala progresiva.
Añadir a favoritos (0) | Cite este artículo en su sitio | E-Mail
|
- Por favor, mantenga el tópico de los mensajes en relevancia con el tema del artículo.
- Lenguaje inapropiado será borrado.
- Por favor, no use los comentarios para promocionar su sitio, ese tipo de mensajes serán removidos.
- Aségurse de *Recargar* la página para mostrar un nuevo código de seguridad antes de cliquear 'Enviar', en caso de haber ingresado un código incorrecto.
|
Powered by AkoComment Tweaked Special Edition v.1.4.6 AkoComment © Copyright 2004 by Arthur Konze - www.mamboportal.com All right reserved |