Ser español e invertir en deuda pública nacional nos sale un 18% más caro que hacerlo desde paraísos fiscales. Así podría titularse esta noticia, cuando tras la nota de prensa del pasado 18 de Abril, en el Real Decreto de medidas de impulso a la actividad económica, aprobado con urgencia en el primer Consejo de Ministros, se puede leer entre líneas lo que el Gobierno no explicó.
La medida va destinada a no residentes en paraísos fiscales para, según el Gobierno, responder a tres objetivos: "Facilitar la inversión de no residentes y, por tanto, la cobertura de las necesidades de financiación exterior de la economía española; aumentar el atractivo de estos instrumentos para los no residentes; y facilitar la integración de los mercados y los sistemas de compensación y liquidación españoles con las de sus homólogos europeos, haciendo a nuestra industria financiera más competitiva".
Es lo que faltaba por oír del entramado de locuras puestas en marcha por el Gobierno en materia económica. Ya no sólo se va a aumentar el tiempo de la hipoteca para que la cuota sea más baja, sino también, los ahorros que destinemos a financiar a la administración pública tendrán que tributar en el fisco, mientras que dinero procedente de paraísos fiscales seguirán siendo inmunes a nuestro sistema fiscal, eso sí, sólo si se trata de financiar a la Administración Pública.
Para mayor escándalo, el Gobierno ampara esta medida en aras de competitividad con el resto de sistemas europeos. Sí señor, dar veda a narcotraficantes, comerciantes de armas, trata de blancas, blanqueo de dinero, evasión de impuestos, etc, es una medida que realmente aumentará el atractivo de este instrumento para no residentes. Que casualmente, sólo es válido para financiar la deuda del Gobierno, pero no da vía libre para que se inserte en otros sectores de la economía.
Esta medida se ampara en el artículo 4 del Real Decreto que modifica de pronto la Ley del Impuesto sobre no Residentes en vigor desde el 5 de marzo de 2004 en el sentido de incluir entre los exentos "los rendimientos y ganancias patrimoniales obtenidos a través de los países o territorios que tengan la consideración de paraíso fiscal" cuando se trate de compra de renta fija, manteniéndose la presión fiscal en rendimientos obtenidos en otro tipo de valores.
¿Son sólo pensamientos del actual Gobierno?. La Ley que se modifica ahora fue aprobada por el Gobierno del Partido Popular siendo ministro de Hacienda el actual portavoz económico del PP, Cristóbal Montoro. Este ya dejó exentos del pago de impuestos a los no residentes en países extranjeros, pero excluyendo categóricamente a los que lo hacían desde paraísos fiscales.
¿Qué tendrán de malo unos milloncetes de euros que provienen de paraísos fiscales, que sí pueden ser utilizados en momentos de crisis por el Gobierno, pero no por las empresas? Si ese dinero es tan válido para financiar a las arcas públicas, ¿por qué se le imputa un gravamen cuando hablamos de financiación privada y no cuando se trata de la pública? ¿Por qué el Gobierno puede hacer una ley que les facilite a ellos la entrada de dinero y al resto de actores de la escena económica no?
Creo que no exagero en decir, que personas como la que escribe este artículo, o como usted, querido lector, no tenemos la capacidad de poder tener una cuenta en alguna de esta larga lista de paraísos fiscales incluidas en dicha ley. Simplemente, porque no cumplimos un aspecto sin importancia, tener unos cientos de euros, o millones en divisas que hemos obtenido ilícitamente, y necesitamos blanquearla en sistemas dónde la cordura brilla por su ausencia.
Si realmente el Gobierno quiere hacer un sistema más atractivo para la incursión de inversiones procedentes de no residentes, debería de realizar paquetes de inversión más atractivos a los actuales, o generar obligaciones a unos tipos ligeramente superiores adjudicándose inversiones procedentes de otros países que posean unas obligaciones con menor remuneración. Actualmente, el Gobierno tenía en mente disminuir el nivel de deuda pública para que en momentos de crisis tener una válvula de escape. Si es éste el tipo de actuación que quiere llevar a cabo actualmente, es decir, aumentar la deuda pública existente, que primero piense en quién le paga impuestos todos los años, y después en cómo atraer inversiones foráneas. Quizás mirar barrer un poco para casa sea un estímulo que tenga mejor repercusión que dejar entrar dinero de una procedencia más que dudosa, en mi opinión.
Según expertos consultado por El Mundo, “apuntan que la reforma puede haberse producido por presión de los bancos, pera uniformizar la mecánica de venta de renta fija. Solicitar certificados de residencia en paraíso fiscal o no constituye una barrera para este mercado, según estas fuentes. La memoria económica que acompaña el Real Decreto no detalla el coste de esta exención fiscal, por considerarla difícil de evaluar”.
Por favor, mantenga el tópico de los mensajes en relevancia con el tema del artículo.
Lenguaje inapropiado será borrado.
Por favor, no use los comentarios para promocionar su sitio, ese tipo de mensajes serán removidos.
Aségurse de *Recargar* la página para mostrar un nuevo código de seguridad antes de cliquear 'Enviar', en caso de haber ingresado un código incorrecto.