Ana Vico es la coordinadora del stand “La Galería del Joven Coleccionista”, un espacio privilegiado que recogerá piezas con un precio inferior a 3.000 euros, pero con un acreditado valor histórico y artístico.
Interesante el discurso del Presidente de la UTECA , Alejandro Echevarría, en el Hotel Wellington el pasado 6 de Noviembre acerca del mercado audiovisual en España
Una oferta atractiva de empleo en Inglaterra, mails, cuentas corrientes, envíos monetarios… y detrás toda una trama de blanqueo de dinero, ¿quién es quién en el juego del tráfico del billete verde?
Estaba más que cantado que Lehman Brothers iba a hundirse sin remedio. En periodo electoral y habiendo soltado anteriormente fondos en otras operaciones de dudosa rentabilidad política, la Reserva Federal no estaba dispuesta a financiar más operaciones de este calado. Si a ayudar, pero no a más. Las negociaciones para la compra de Lehman fracasaron y tanto la Fed como el Banco Central Europeo intentaron que no faltara liquidez en el mercado y no se extendiera el pánico (aún más, cabría añadir).
Ya hemos comentado alguna vez aquí lo curioso y lo ficticio de nuestro sistema financiero . Que un banco con tal cantidad de activos, con el mismo personal haciendo su trabajo se desplome en apenas unos meses ilustran lo que pueden llegar a hacer las deudas y la desconfianza juntos. Merrill Lynch se salvó gracias a Bank of America y AIG , entidad aseguradora que ayer se desplomó un 60%, busca desesperadamente un flotador donde agarrarse.
En las tertulias que abundan en la radio por la mañana, ya comparan la situación actual con la Gran Depresión y con el Crack del 29. De momento, ni por asomo. Nuestros conciudadanos del siglo pasado sufrieron mucho más de lo que estamos viviendo ahora.
Muchas personas asocian el desplome de la Bolsa en el 29 como la causa de la Gran Depresión. Aunque fue una parte importante, es necesario señalar a las otras causas que llevaron a la economía de aquel tiempo a la situación más penosa que han podido vivir los ciudadanos, desde el punto de vista económico. Veamos algunas causas y datos.
Lo primero que podemos destacar de la Gran Depresión es que se produjo después de la Primera Guerra Mundial. Es importante destacar este hecho para hacer notar la gran pérdida de capital que tuvo lugar. Capital humano y capital fijo. Las condiciones de partida no eran las mejores para afrontar el crack bursátil y lo que vendría después.
En los años de la Gran Depresión, la producción industrial cayó casi un tercio y la producción de materias primas alrededor de un 25%. Entre 1929 y 1933, los precios de los alimentos, materias primas y bienes manufacturados disminuyeron también en cantidades muy importantes, oscilando la disminución entre el 45% y el 25%. De momento, esta situación no se parece a la que estamos viviendo en nuestros días.
¿Qué países sufrieron más la crisis del 29? Los que tenían importantes relaciones con los mercados internacionales. Y en un mundo globalizado como en el que vivimos, actualmente todos los países tienen relación con todos. Estamos a un click de distancia. Obviamente, la crisis la sufrirán en mayor medida aquellos países cuyas empresas tengan más intereses en los territorios más afectados.
La Gran Depresión detonó a raíz del Crack, pero los desequilibrios de la economía mundial eran profundos y venían de la situación generada por la Primera Guerra Mundial. Hay quien piensa que el Crack del 29 se generó de un día para otro. Todo lo contrario. La burbuja especulativa (el índice de acciones aumentó un 320%) que llevó a la economía estadounidense a la quiebra se estuvo deshinchando durante casi 3 años, hasta que el mercado se colapsó, el crédito en cadena no encontró fondos y los consumidores, que ya habían contraído su demanda, renunciaron a comprar los bienes a plazos. La inversión y la formación brutal de capital no encontraron fondos y también frenaron en seco.
A todo ello se unió la quiebra del sistema bancario estadounidense, que es lo que muchos asimilan a la situación actual. Hay que señalar ciertas cosas: cuando se habla de la quiebra del sector, tenemos que decir que por aquel entonces existían 30.000 bancos en los Estados Unidos, puesto que la banca era, dicho de manera ligera, una actividad local.
De igual manera, hay que destacar que la Reserva Federal no hizo nada y ni siquiera sus expertos fueron capaces de prever la crisis. Es más, hicieron todo lo contrario de lo que deberían haber hecho: no dieron créditos, subieron los tipos y cancelaron la compra de títulos. Todo ello no hizo más que reforzar la caída en los precios que hemos mencionado anteriormente. La liquidez brillaba por su ausencia y la crisis tomaba tintes cada vez más intensos.
Otro rasgo de la Gran Depresión fue el hundimiento del comercio internacional, que actuó como correa de transmisión de la crisis. Tanto el valor de lo comerciado, como los precios, cayeron en picado. Y transmitieron al resto de países la crisis de Estados Unidos que, al fin y al cabo, era la economía de mayor tamaño y ostentaba la posición de liderazgo. Las importaciones y exportaciones no podían recuperarse en un entorno tan hostil.
Si a eso le unimos que en los años posteriores al Crack, muchas economías implantaron políticas altamente proteccionistas, tenemos el caldo de cultivo ideal para que la economía tardase tiempo en recuperarse. Los aranceles y la nula cooperación entra países lastraron de manera importante a las economías, destruyendo renta y empleo.
La Gran Depresión también estuvo marcada por la repatriación de capital y el cambio entre posiciones acreedoras y deudoras de los países. Pero entra un elemento más en acción. En aquél tiempo estaba vigente el patrón cambios oro. La crisis en la balanza de pagos en los países más deudores llevó a la bancarrota a sus acreedores, arrastrando consigo al sistema monetario internacional que reinaba en ese momento.
Las divisas más importantes, el dólar y la libra, tendrían que aguantar la presión de la situación. Y fue la libra la divisa que cedió y por donde haría aguas el sistema monetario. Las desinversiones de capital y la anulación de pagos (incluidas las reparaciones de guerra por parte de Alemania) motivaron la retirada de miles de depósitos en libras esterlinas que se mantenían en Londres. El Banco de Inglaterra no tenía suficientes reservas de oro y abandonó el patrón oro en Septiembre de 1931.
Quienes hayan seguido el razonamiento de los párrafos anteriores habrán observado que relacionar la Gran Depresión con el Crack es saltarse una parte importante del razonamiento. El Crack del 29 detonó una situación procedente de la Primera Guerra Mundial, de unas políticas de posguerra ineficaces y de una nula cooperación internacional. Sería a partir de 1932 cuando la economía internacional empezaría a resurgir.
No son momentos buenos los actuales. Y está claro que la capacidad de transmitir las crisis a nivel mundial es cada vez mayor, debido a la sociedad en la que nos movemos. Pero ni por asomo compartimos, de momento, las causas que hicieron tambalearse los cimientos de medio mundo. Ya querría, la gente de esos años, verse de la manera en que estamos nosotros ahora.
Por favor, mantenga el tópico de los mensajes en relevancia con el tema del artículo.
Lenguaje inapropiado será borrado.
Por favor, no use los comentarios para promocionar su sitio, ese tipo de mensajes serán removidos.
Aségurse de *Recargar* la página para mostrar un nuevo código de seguridad antes de cliquear 'Enviar', en caso de haber ingresado un código incorrecto.