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Hoy hemos conocido un nuevo dato del mercado de trabajo: el paro sube en 171.243 personas , lo que sitúa el número total de desempleados en 2.989.269 personas. Este dato supone un incremento del 6% con respecto al mes anterior y la mayor cifra de parados desde Febrero de 1996. A veces se manejan de manera incorrecta algunos conceptos, por lo que vamos a explicar las nociones básicas que rigen en el mercado de trabajo.
La población de un país se puede dividir en población en edad de trabajar y población que no está en edad de trabajar. La edad mínima para trabajar está definida por las leyes laborales de cada país. En España, bajo ciertas condiciones, se puede trabajar desde los 16 años. El límite superior no es único: la edad legal de jubilación se sitúa en los 65 años, aunque para determinados colectivos existen fórmulas que permiten alargar el periodo laboral hasta los 70 años. Dentro de la población que está en edad de trabajar nos encontramos con la población activa y la población no activa. La diferencia entre estos dos grupos es importante: pertenecen a la población no activa aquellas personas que han decidido no trabajar ni buscan trabajo. Dentro de la población activa encontramos a los ocupados y a los parados, que son las personas que buscan empleo y tienen disponibilidad para trabajar. El primer concepto que se debe conocer es el de la tasa de paro. La tasa de paro (u) es el cociente entre el número de desempleados y la población activa: u = parados / población activa Dicha tasa de paro, que se puede expresas como porcentaje, varía en múltiples situaciones: cuando aumenta el número de parados, si permanece la población activa constante; también varía si lo hace la población activa, manteniéndose constante el número de parados; y, como es lógico, cuando ambas variables lo hacen a la vez. Las combinanciones y el sentido de la variación son múltiples. Un curioso efecto que puede tener lugar en el mercado laboral es el llamado "efecto animación". En una etapa de crecimiento económico y elevada creación de empleo, podemos encontrarnos con que la tasa de paro aumente. ¿Cómo es posible? La creación de esos nuevos empleos, debido a la buena conyuntura económica, anima a parte de la población no activa a entrar en el mercado de trabajo para buscar un empleo. En ese momento, pasan a formar parte de la activa, influyendo en la tasa de paro. Más concretamente, la tasa de paro aumenta cuando la población activa aumenta a una tasa mayor que la población ocupada. Este razonamiento se comprueba con la siguiente expresión: u = parados / activos = (activos - ocupados) / activos = 1 - (ocupados / activos) Dicha expresión es muy útil, porque permite comprender de manera más sencilla los movimientos de la tasa de paro, puesto que todo depende lo que ocurra con el cociente: ocupados / activos.
En el caso de España, siguiendo las indicaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y de la Unión Europea, se publica la Encuesta de Población Activa (EPA). Se considera que está en busca de trabajo toda persona que haya tomado medidas concretas para buscar trabajo por cuenta ajena o haya hecho gestiones para establecerse por su cuenta durante el mes anterior al de su publicación. En el caso de los ocupados, se considera como tal a todas las personas que hayan trabajado al menos una hora en la semana en la que se hace la encuesta. En el caso de los parados, se considera como tal a toda persona de 16 años o más que declare haber estado: - Sin trabajo
- En busca de trabajo
- Y disponible para trabajar
Otro concepto que se debe manejar es el de tasa de actividad (también llamada tasa de participación) al cociente entre la población activa y el total de población en edad de trabajar. a = población activa / población en edad de trabajar. Uno de los factores que puede hacer disminuir esta tasa es el hecho de que sea cada vez mayor la proporción de la población que curse estudios superiores y que se lleven a cabo intensas políticas de prejubilaciones. En sentido contrario, aumentan la tasa de actividad la incorporación de la mujer al mercado laboral y la inmigración. Vuelve a presentarse el "efecto animación".La tasa de actividad aumenta en ciclos expansivos y disminuye en las recesiones. Un tercer concepto que completa el análisis es la tasa de empleo, que mide el cociente entre la población en edad de trabajar y la población ocupada: e = ocupados / población en edad de trabajar. Es importante destacar las relaciones que se establecen entre las tasas expuestas: e = (1 - u) · a u + e < 1 A la hora de medir el empleo y el paro, nos podemos valer de dos instrumentos: la Encuesta de Población Activa (EPA) y las cifras registradas en los Servicios Públicos de Empleo (el conocido INEM ). La diferencia más notable es que la EPA es una encuesta con un marcado diseño probabilístico y los registros de los SPE son registros administrativos de los oferentes de empleo. Para terminar de entender, de manera básica, dicho mercado de trabajo hemos de referirnos a las entradas y salidas que se dan en el mismo: - En el grupo de población parada hay un flujo constante de entradas (estudiantes que pasan a buscar su primer empleo)
- El efecto animación anteriormente comentado
- Las personas que pasan de estar ocupadas a la población no activa (prejubilaciones)
- Aquellos que encuentran un empleo, pasan de parados a ocupados.
- O las personas que pasan de ocupados a población que no está en edad de trabajar (jubilaciones)
Aunque el mercado laboral requiere un estudio más amplio, estos son los conceptos básicos para manejarse dentro de él.
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