| El millón de los informativos de La Sexta |
|
|
| Escrito por Pablo | |||
| Miércoles, 25 de Junio de 2008 08:44 | |||
|
En tiempos de crisis (o desaceleración o ajuste intenso, sírvase el lector de llamar como quiera a este galimatías que vivimos en España), parece un poco a broma el hacer un juego con un millón de euros (aunque sean ficticios), cantidad que la mayoría de los congéneres no verá en mucho tiempo. Y si a ello le añadimos el poco predicamento de que la ciencia económica goza en España (los asuntos de dineros no fueron muy bien llevados nunca por estas tierras), agitemos y obtendremos un desinterés y una desinformación que hace creer a la gente lo que no es y confunde al que busca ideas. Lo primero que hay que destacar del mundo bursátil son dos cosas: la información es poder y las inversiones hay que vigilarlas muy de cerca. Respecto de la primera característica, es algo que se puede aplicar en numerosos ámbitos de la vida. Pero en algo tan complejo como la decisión de invertir, se convierte en el primer activo, incluso por encima del propio dinero. Un buen inversor (o broker, si externalizamos la tarea) ha de conocer infinidad de datos micro y macro, así como conocer muy bien la estructura del mercado (las relaciones entre empresas) y qué se cuece en él (fusiones, adquisiciones, posibilidad de dividendos...) Si realmente se quieren obtener beneficios, hay que contar con una agenda exhaustiva de publicación de datos económicos (las personas que se dedican al mundo Forex tienen experiencia en ello, pues es una de las actividades más volátiles) Y se ha de comprender de qué manera esas decisiones afectan a nuestros valores. Siempre puede haber un golpe de buena suerte, pero es mejor dejarlo en manos de profesionales. De otra parte, las inversiones hay que vigilarlas muy de cerca. No se puede invertir en un valor y esperar a ver qué pasa. Esa es una estrategia que da réditos a larguísimo plazo. Y me atrevería a decir que sólo en países que están acabando su desarrollo empresarial. Cuando un país (como España) ya está situado en un sistema asentado, estas oportunidades de negocio van desapareciendo, porque el mercado se homogeiniza y los incrementos del valor de las empresas en el tiempo no es tan acusado. Hay quien dice que los buenos brokers viven con una PDA debajo de la almohada. Pobres. El caso es que dejar un valor a su libre albedrío durante mucho tiempo no es una estrategia ganadora. Al menos no para el que lo hace. Y la tercera cosa que hay que tener es sentido común. La teoría económica nos dice que diversificar la cartera de negocio nos hace tener un menor riesgo. Es decir, elegir una cartera variada es una opción que nos podría reducir la volatilidad. Bien, perfecto. Las matemáticas están de nuestro lado. Pero hagámoslo con cabeza. Si elegimos invertir en valores especulativos, como el petróleo, porque pensamos que va a subir su precio, ¿cómo podemos pensar en invertir en un sector que depende y tiene una alta demanda de combustibles como es el de la aviación? Ejemplo real de ayer con el millón de La Sexta: habían invertido en petróleo y ¡en Iberia! Diversificar no es invertir en todos los valores al azar. La diversificación se basa en invertir en valores poco correlacionados. Invertir en una materia prima que va a subir es una gran elección, pero hacerlo a la vez en un sector que depende de ella es un fracaso total. Menos mal que el millón de los chicos de informativos es ficticio. Para los que quieran bucear por sí mismos en el mundo de la bolsa, y ver si tienen alma de broker, les recomiendo el BolsaPHP de Suki . Pero sigan mi recomendación: si alguna vez deciden invertir, déjenselo a los profesionales. Sus bolsillos lo agradecerán.
|
|
A 29 de julio de 2010 |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||