| La economÃa de los becarios: esclavitud estival |
|
|
| Escrito por Pablo | |||
| Lunes, 01 de Septiembre de 2008 13:34 | |||
|
Pero pasmado me quedo cuando leo cierto datos en la edición digital de eleconomista.es de hoy. Hay un 8% de empresas que todavía considera que los becarios no deberían cobrar nada. Tomando como bueno el dato del salario medio de los becarios, 300 euros según dicho diario, lo más increíble son los porcentajes cuando se le pregunta a los trabajadores de la empresa: un 25% de los trabajadores opina que su remuneración debería estar entre 200 y 500 euros y un 4% sólo pagaría dietas y transporte y un 2% se opone a cualquier remuneración. ¿Así queremos que la economía salga a flote?. La teoría del pleno empleo queda muy bien enunciada en los programas electorales de los partidos políticos (aunque convenga recordar que pleno empleo se refiere a que la tasa de paro sea muy baja, que no nula). Pero a lo que hay que tender cuanto antes es a un empleo de calidad. Y no a la semi-esclavitud e impunidad con la que se trata a algunos trabajadores. Porque aunque sean becarios, tienen derechos como cualquier trabajador de la plantilla. Desgranemos un poco más los aspectos comentados. Los becarios son, en su mayoría, universitarios que buscan una oportunidad de acercarse al mundo laboral, pretendiendo desarrollar de manera práctica sus conocimientos teóricos. ¿Con qué se encuentra la mayoría? Con unas labores más propias de un chico de los recados que de otra cosa (viajes a la cafetería, trabajos completos de reprografía, destrucción de documentos). Todo menos lo que quieren (o deberían) aprender. Ello a cambio de una contraprestación económica irrisoria y de unos conocimientos variados que sirven para poco, en general. Si al menos una gran parte de ellos pudiera entrar en la empresa, podríamos pensar que el esfuerzo merece la pena. Pero a pocos becarios les ocurre. Y en tiempos de crisis, menos. Las empresas obtienen una mano de obra barata (o gratis), a cambio de la formación de la que se van a empapar los jóvenes. La cual brilla por su ausencia, con honrosas excepciones. Mientras tanto, los becarios sirven para reemplazar a parte de la plantilla, a un coste exageradamente más reducido. Y luego, si te he visto, no me acuerdo. Querremos que luego los jóvenes emprendan, se independicen y miren con optimismo al futuro. Con 500 euros, muy mala pinta tiene la cosa. Pero lo que es absolutamente demencial es que los propios trabajadores piensen que con un salario de 300 euros se puede vivir tan ricamente. O ese 5% que opina que no hay que pagar, que la destreza para traer cafés sirve de mucho a la hora de ser economista, periodista o informático. ¡Viva la solidaridad entre compañeros! Esclavitud en toda regla en pleno Siglo XXI y en un país como España es lo que tenemos. Se hace muy urgente una reforma que proteja a estos trabajadores de temporada, que son el futuro de cualquier profesión. Hace 4 años pude leer algo de esto en unas declaraciones de un líder socialista. Varios veranos después, los becarios siguen malviviendo. ¿Cómo se puede independizar alguien con 500 euros? Si para trabajar te piden experiencia y el becariato es el único sitio donde no la piden pero la prometen (y al final no te la dan), ¿cómo consigues un empleo mejor? ¿Podremos competir algún día, a nivel profesional, con otros países? Me temo que falta mucho. Imperiosa veo la necesidad de reformar el mercado de empleo español. Tal como está, nunca saldremos de empleos mal pagados y con jornadas que imposibilitan conciliar la vida familiar y laboral.
|
|
A 29 de julio de 2010 |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||