| Problemas en el mercado audiovisual |
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| Escrito por Pablo | |||
| Jueves, 13 de Noviembre de 2008 15:47 | |||
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Como ya comentamos hace tiempo, el próximo apagón analógico representa un problema para las televisiones privadas, puesto que los canales se multiplicarán y los ingresos publicitarios se dispersarán (aunque hay quien apuesta por la supresión de muchos canales). Con estas preocupaciones en mente, el Presidente de Uteca destacó varios puntos que me parecen interesantes comentar para entender más como transcurre la vida diaria y futura del sector. Destaca la poca vitalidad del sistema autonómico y local. Incluso a este último le achaca prácticas publicitarias y de programación restringidas. Es absolutamente normal la poca vitalidad. Las barreras de entrada a un sector de este tipo muy grandes y sólo hay que ver los problemas en la andadura de Cuatro y de La Sexta. Bajas audiencias, lo que se traduce en menores ingresos publicitarios, un esfuerzo constante de inversión para sostener la actividad y traer figuras relevantes de otras cadenas, la ausencia de una filmoteca que permita rellenar la programación (la adquisición de tÃtulos es una actividad carÃsima para las televisiones). En un contexto con grandes cadenas generalistas, el modelo autonómico se ve abocado a la financiación estatal, con parecidos resultados a los del Ente RTVE. La SEPI preveÃa cancelar una deuda de 7.300 millones de euros en el año 2010. En cuanto a la programación local, los problemas se elevan al cuadrado. En cuanto a las prácticas prohibidas, creo que todas las cadenas pecan de concursos telefónicos como los que ya hemos denunciado aquÃ. Si las grandes lo hacen, ¿porqué las pequeñas no? Posteriormente, comparó el futuro modelo español, destacando que en otros paÃses como Francia, Alemania o Reino Unido las cadenas públicas dejarán de emitir publicidad en franjas de máxima audiencia o, en caso de Reino Unido, la eliminarán completamente. Viene a sugerir que se reinvente el modelo de la televisión pública, para ser compatible con las cadenas de carácter comercial. Para ello, propone que las televisiones públicas se financien con cargo, exclusivamente, con recursos públicos. Y por supuesto, eliminar la publicidad. Entiendo al Presidente de la Uteca, pero es algo que no comparto. Los anuncios son uno de los indicadores de la buena o mala gestión de una cadena pública. Y es obvio que el pastel es muy goloso: si las públicas no pueden emitir publicidad, los anunciantes irán a las privadas. Por otra parte, una eliminación total (si a mi juicio serÃa deseable una reducción) supondrÃa un aumento de la deuda del Ente sin solución. ¿Se imaginan un paÃs sin televisión pública? Con su finalidad de servicio público, el contribuyente no tendrÃa más remedio que financiar de manera constante toda una estructura de este calado. Y hay que destacar la ventaja que tiene, en la percepción del televidente, la Televisión Pública (una especie de imagen de marca perpetua) Habla también de establecer porcentajes acerca de los distintos tipos de programas, lo que es un arma de doble filo si lo mezclamos con la frase "servicio público". ¿Le encasquetamos a la pública lo que no nos es rentable y nos molesta en la privada? Sólo faltarÃa también que le fijaran los horarios, programando y contraprogramando como lo hacen las privadas. Luego argumenta la diferencia entre las públicas y las privadas: en la pública sale del contribuyente y en la privada de los accionistas. Y de sus espectadores, dirÃa yo. Y ejemplifica la distinción con la recompra por parte de TVE junto con la Forta de la Liga de Campeones por 60 millones de euros, cuando Antena 3 sólo pagó 23 millones de euros. Es bueno recordad que TVE emitÃa dos partidos por jornada, frente al actual partido que emite A3. Y puestos, podÃa mencionar también cómo se las gastan entre las privadas, como cuando La Sexta rompió el mercado y adquirió los derechos de la Fórmula Uno, arrebatándoselos a Telecinco. Un punto que comparto es la suscripción de contratos-programas por parte los medios públicos. En la actual corriente de Gestión Pública, es inconcebible que no se haya hecho. antes Pero entonces habrá que dar la oportunidad a estos servicios de ser competitivos y no fijarles a una financiación presupuestaria dada con cortapisas. Interesante es también cómo destaca que el porcentaje de cobertura de la TDT en 2010 (fijado en el 96%) se reduzca al 90% y se traspase la responsabilidad de la diferencia al ámbito público. Y como también solicita que se deroga la obligación para las privadas de invertir el 5% de sus ingresos brutos en el cine español, imposición que es no comunitaria. Es decir, a pesar de unos beneficios millonarios que cada año aumentan más, que no les entorpezcan los beneficios. Unas lÃneas antes en el discurso se dice que para las televisiones públicas la audiencia debe ser una ambición, no una obsesión. ¿Y para las privadas?
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A 3 de febrero de 2012 |
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